¿Qué es un buen juego?

Con frecuencia me encuentro con gente que pregunta si tal o cual juego es bueno, como si fuera algo tangible de contar. El saber si un juego es bueno es un tema complejo, muy controvertido, repleto de vericuetos y andariveles, hasta tal punto que no existe ninguna fórmula mágica (por suerte) que sirva para comparar varios y determinarlo. Se han destinado ríos de tinta en foros y blogs especializados para discutir si la definición de calidad en un juego de mesa se trata de algo objetivo valorable y tangible, o por el contrario es algo subjetivo, y alude por tanto a apreciaciones personales, gustos y perspectivas individuales.

Boardgames

Considero que no hay nada que discutir si a una persona le gusta el puerto rico antes que el agrícola, si le atrae más tal o cual diseñador, si prefiere esa editorial antes que aquella otra o si le resultan más divertidos los juegos cooperativos que los de mayorías. Nada de esto contradice el significado y las propiedades que definen la calidad de un juego de mesa en particular. Por poner un ejemplo que entendamos fácilmente todos, incluso cuando una persona dice que está observando un cielo azulado y otra sostiene que no es azul sino gris, posiblemente ambos tengan razón, y se debe a distintas posiciones, la captación de diferentes rayos solares y, sobre todo, retinas disímiles que captan de modo desigual los colores. Muchos ejemplos se pueden dar de formas diferentes de apreciar la misma cosa. Todo es relativo al cristal a través del cual se mire.

Cuando se trata de pronunciarse sobre la calidad de un juego de mesa estamos refiriéndonos a una cualidad que hace a la cosa que, es cierto, captamos de modo desigual pero siempre con la intención de descubrir y describir del modo más ajustado aquello que tenemos delante de nuestra vista. Hablamos de sensaciones, de diversión y de entrar a valorar cosas tangibles del mismo (un buen diseño, unas buenas ilustraciones, unos buenos componentes, etc). Lo contrario sería referirse simplemente al gusto personal: si nos atrae o no un juego de mesa es una cuestión distinta de la descripción de sus atributos o cualidades como juego. Si dijéramos que un buen juego es todo aquello que la gente valora positivamente no existirían destacados críticos (reseñadores) o listas (top) como las de BGG, ya que sus juicios no diferirían en sapiencia del emitido por cualquier ignorante en materia lúdica. Del mismo modo, los entendidos en música pueden distinguir fácilmente una melodía de un simple ruido, o un crítico de arte sabe distinguir una verdadera obra artística y darle un valor como tal.

El asunto se complica cuando comprobamos que aquél que se ajusta a lo que le los expertos dicen que es un buen juego, no siempre lo es (hypes, publicidad, marketing, amiguismos, intereses, etc). Además, siendo estrictos, no siempre lo sabemos a priori (y mucho menos antes de que la masa lo haya adquirido, probado y comentado) puesto que para ello, en muchas ocasiones, se requiere romper con lo convencional y crear nuevos paradigmas, o diseñar cosas demasiado innovadoras incluso para su tiempo, y no siempre hay un modelo original con el que compararlo. Entonces viene el problema en cuanto a dictaminar que es y que no es un buen juego. La forma de establecer estos criterios consiste en dejar que transcurra el suficiente tiempo al efecto de recabar la mayor cantidad de opiniones que estimamos competentes para poder escoger y concluir en esa materia, según sean nuestros conocimientos o la confianza que depositamos en los respectivos opinantes. ¿Es esto justo? Pues en mi opinión, no. Cada persona debería tener su propio criterio, y no porque miles de personas opinen diferente, un juego al que se considera bueno no tiene porque serlo. Es una cuestión simplemente de apreciaciones. El tema es sumamente controvertido y hay muchas opiniones opuestas … en ninguna materia se dice la última palabra y mucho menos en ésta. No en vano el lema de la Royal Society de Londres reza nullius in verba (“en las palabras de nadie”). Así que a partir de ahora cuando os pregunten si un juego es bueno o malo, añadir siempre delante la coletilla: “en mi opinión … “.

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2 thoughts on “¿Qué es un buen juego?

  1. Y para complicar más las cosas, un determinado juego no es el mismo cuando son diferentes el número y la “calidad” de los jugadores:
    – ¿Hablamos del mismo juego cuando comentamos que jugamos al SAN MARCO, con 3 o 4 jugadores?, ¿al CATAN básico con 3 o 4, o con ampliaciones a 2 o 5 jugadores?. No se comportan igual, a veces, son juegos diferentes.
    – ¿Hablamos de lo bien que funciona un juego si jugamos al CONQUEST OF EMPIRE II (sencillo pero largo) cuando jugamos con jugones entregados sin mirar el reloj que de cualquier otra forma?
    Esto último, es independiente del juego en sí mismo, pero también va junto a él en el recuerdo y en las ganas de rejugarlo; y por supuesto en la valoración de su calidad material aunque sea un componente subjetivo, pero definitivo. Sólo he jugado una partida a mi juego favorito, y que tiene aspectos mejorables en cuanto a su calidad material, pero la partida jugada fue casi en el ambiente perfecto, mantenido durante 7 horas… eso lo pusimos los jugadores, pero está también dentro de la valoración que le doy aunque quisiera voluntariamente evitarlo.

  2. A veces parece que la “crítica” no se diferencia mucho de la “opinión”. Esto que dices de los juegos se puede decir (y se ha dicho) de la literatura, del cine, del arte, etc., pero si en estos últimos caso nos conduciría al relativismo estético, en el caso de los juegos nos conduce a una serie de “relativismo lúdico”, por llamarlo de alguna manera, muy postmoderno pero poco práctico.
    En primer lugar creo que todo el mundo tiene derecho a decir sobre algo “me gusta” o “no me gusta”, eso es opinión y para eso no se requiere preparación ni experiencia alguna. Sin embargo no todo el mundo puede decir de algo “es bueno” o “es malo”, puesto que eso es crítica y, como tal, precisa ser argumentada. Puedes decir “es bueno por la razón X y el motivo Z”, y entonces, al dar razones que pueden rebatirse, estás ganándote de alguna manera tu derecho a dar tu opinión sobre algo. Desde luego, toda crítica se hace desde unas bases previas (hay quien valora la calidad de los componentes o quien valora la mecánica del juego), pero esas bases también pueden ser discutidas, y también ahí la crítica se hace legítima.
    Lo mucho o lo poco que disfrutes con un juego es algo subjetivo, la calidad de un juego no lo es. Tienes razón en que sólo cuando pasa el tiempo se puede valorar de forma precisa, pero el gran reto del crítico consiste en saber valorar también lo nuevo, lo que le es contemporáneo.

    En fin, perdona la parrafada, sólo quiero decir que alguien se gana el derecho a juzgar y valorar una obra (lúdica o artística) en el momento en que argumente sus motivos y defina los parámetros desde los que valora, sin necesidad de coletilla alguna.
    Me gusta mucho leer críticas –aunque algunas de ellas son opiniones disfrazadas–, me ayudan a elegir los juegos que me pueden gustar (soy muy nueva en esto) y también enriquecen mi experiencia de jugadora.

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