La falacia de la edad de oro de los juegos de mesa

Cualquiera diría, leyendo cualquier página especializada, que estamos inmersos en una edad de los juegos de mesa en España (algunos incluso afirman que la segunda tras aquella que se vivió a finales de los ochenta). Parece que en España tras un oscuro intervalo de tiempo estamos a pleno rendimiento, con las máquinas a todo gas, cabalgando entre los países con mayor afición en esto de editar juegos y en definitiva abandonando una mala pesadilla.

Es cierto que en los últimos años hemos vivido una explosión de la afición, ya sea por el aumento del catálogo de juegos disponibles, las novedades que van apareciendo mes a mes en las estanterías de nuestras tiendas habituales, o por el número de gente que habla de juegos de mesa. Esto es indiscutible. Pero de ahí a pensar en qué estamos viviendo una edad de oro, en mi opinión, va un trecho. Asistimos a un maquillaje orquestado que dista mucho de la realidad.

Hay cosas que a mi no me gustan. Y no solo no me gusta lo que veo en la actualidad, sino que tampoco me gusta hacia donde se va dirigiendo el mundillo. Así que voy a hacer algo de crítica (en la que me incluyo, porque todos tenemos la culpa) y voy a indicar aquellos puntos o tendencias que no me gustan.

Cortoplacismo: Las editoriales que sacan juegos con una tirada corta para venderla en un mes (o toda en un crowdfunding) y a por otra cosa mariposa. Pocos son de largo recorrido.

Poca exigencia por parte de las editoriales (y lo que es peor, de los jugadores/aficionados): Cada vez los juegos son artículos de usar y tirar. No se preocupan de testearlos lo suficiente ni de comprobar que no haya fallos graves. Si el reglamento tiene erratas o no funciona, no os preocupes que sacaremos si hace falta 200 living rules y faqs (y menos mal que tenemos internet, sino muchos no tendrían ni remedio).

Precio: No hay mucho que decir, como han dicho suma un 10-15% cada año de subida. Ni el IPC.

Sobresaturación del mercado: Demasiados juegos y pocos destacables. Me remito a cortoplacismo. Da igual que el juego sea mediocre (que no malo). Lo importante es que se venda rápido. Se prefiere vender 10 juegos con una tirada de 1000-2000 uds. que uno con una tirada de 20.000. Se arriesga poco y se apuesta poco.

Bajada generalizada de calidad: El hecho de que una editorial tenga que sacar una novedad cada mes influye directamente en la supuesta calidad de los juegos que se ponen a la venta. Muchos salen antes de tiempo o precipitadamente, y sin el trabajo detrás, por otra parte necesario, para que sea un producto redondo y de calidad.

Rejugabilidad: La rejugabilidad de un juego, hoy en día, casi siempre se mide por el número de expansiones que van a sacar, por supuesto previo paso por caja. El trocear un juego en cómodos plazos, como si de un coleccionable por fascículos se tratará, empieza a ser normal. No me canso de ver juegos que para empezar a disfrutar de ellos con cierta plenitud tengas que hacer un desembolso inicial de más de 150€.

Reglamento en español en PDF: Tampoco me gusta que las editoriales españolas (en otros países creo que esto no suele ocurrir) no suelan publicar los reglamentos de los juegos que publican en PDF en sus webs oficiales por temor a que esto les haga perder ventas, porque habitualmente se pueden conseguir los mismos juegos en otro idioma sensiblemente más baratos. Yo si antes no puedo leer y consultar las reglas para saber lo que compro, no me interesa ese juego. Por muchas reseñas o vídeos positivos que haya del juego, quiero tener mi opinión propia. Espero no ser el único.

Los juegos han dejado de ser juegos: Me remito al cortoplacismo. Esto hace que en muchas ocasiones se traten como meros productos. Antes un juego se disfrutaba y se jugaba decenas y cientos de partidas. Yo si miro mis partidas apuntadas en BGG pocos superan esa cifra. Ahora pasado un mes (e igual es mucho) deja de interesar. La burbuja explota, nadie (ni editorial, ni autor, ni aficionado) hace algo por mantenerlo vivo, pronto es sustituido por la novedad semanal (que casualmente siempre es fresca, innovadora y el juego definitivo) y pasa a mejor vida.

Distribuir los juegos en España en otros idiomas: Ahora parece que la moda es también traer juegos directamente en un idioma que no sea el español y vanagloriarse de que la editorial ha traído el juego. Pues no, un juego en inglés o francés, por mucho que se venda en España, no es un juego editado en nuestro país. Curiosamente, suelen ser las mismas que luego no comparten los PDFs libremente en su web. Sobre que haya editoriales que prefieran editar el juego en España en idiomas que no incluya el español, por ejemplo, catalán/inglés, tiene que ver más con otras cosas que no voy a entrar, pero tampoco me gusta. En ambos casos me parece una falta de respeto al aficionado español.

Segundas ediciones recortadas: También parece que muchas editoriales optan por simplificar algunos de sus juegos para volverlos a vender en una segunda edición, nueva y maravillosa, para así atraer a un nuevo público (como si la gente fuera idiota) o a aquellos que en su día no pudieron hacerse con una copia (al ser la primera tirada limitada).

Ediciones de coleccioninsta y falso lujo: Sí, esto también viene siendo lo habitual. Le ponemos un cartoncito de mayor grosor, con un nuevo arte gráfico y en una caja de madera, y lo vendemos por 3 o 4 veces su precio.

Miles de crowdfundings: Lo que en principio parecía una buena idea y un buen modelo de negocio, al final se ha convertido en una trampa mortal. Muchos juegos que salen por estas plataformas no tienen el apoyo ni el trabajo de una editorial seria detrás y se nota. Lo que hace que terminen siendo unos juegos inacabados o buenas ideas mal desarrolladas. Y no solo esto, parece ser que a las editoriales tampoco les ayuda que salgan tantos a diario, principalmente porque la tarta se divide en más partes, y por desgracia, el presupuesto de cada jugón es limitado. No es el primer autor, ni la primera editorial que se queja en público de ello. Tampoco me gusta que las editoriales consagradas hagan uso de los crowdfundings para colocar sus juegos, pero entiendo que es una buena plataforma de marketing.

¿Qué es lo que no te gusta a ti de esta nueva edad de oro? ¿identificas las tendencias de las que hablo? ¿soy muy tremendista? ¿mi percepción esta distorsionada y en realidad no es algo tan generalizado? Deja un comentario, me gustaría saber tu opinión.

Entradas relacionadas

12 Comentarios en “La falacia de la edad de oro de los juegos de mesa

  1. Yo creo que un poco tremendista si has estado.

    Hay muchas tendencias que no si antes, habiendo menos oferta, eran menos evidentes.

    Temas como la rejugabilidad, la poca exigencia editorial o la baja calidad no se si ahora son más evidentes y por eso surgen menos clásicos, y los ciclos de consumo de los juegos se acercan o apuntan a los de otras aficiones como los videojuegos, donde cada semana, incluso cada día, salen cientos de novedades.

    Lo que si observo es poco interés por las editoriales en crear asentar el núcleo duro del hobby, y más concentradas en ampliar la base de compradores mediante fillers y juegos ligeros. Juegos baratos, fáciles de producir y promocionar, accesibles, etc…

    Por otro lado, veo más interés por las tiendas en crear sinergias con los nuevos medios (blogs, podcasts, videoblogs) que por parte de las propias editoriales.

  2. ¿Al núcleo duro del hobbie a qué te refieres exactamente? ¿Al jugón especializado? Si es así, es normal que dediquen el interés a ese tipo de juegos que mencionas. Los juegos familiares, fillers e infantiles, venden muchísimo más y llegan a más gente. Por eso creo que los juegos se han convertido en un producto. Se busca la rentabilidad a corto plazo.

  3. Si, me refiero a ese grupo de consumidores no flotante, pero que tampoco compra solo fillers. El problema de ese tipo de juegos, en mi opinión, es que atraen pero no fijan a la gente, y luego cuesta hacer que se queden en esta afición.

    Ojo, no digo que sea malo que haya fillers, pero una editorial que vive solo de fillers me parece que lo mismo puede estar en la cresta de la ola que desaparecer. Si haces lo mismo que todos, si no te distingues en algo, creo que es más complicado que perdures.

  4. Depende de cómo definas la “Edad de Oro”, ¿no? Para mi significa más gente jugando y más juegos siendo diseñados y lanzados, y tiene poco que ver con mi perspectiva subjetiva de lo que es un juego de con fallos graves.

  5. Para mi es mucho más que gente jugando y más juegos diseñados. De hecho, tampoco tengo tan claro que ahora se juegue más que cuando yo era joven (la supuesta primera edad de oro). Aunque también puede tener que ver con mi percepción y los círculos donde me muevo. Pero en mi ciudad hubo jornadas donde acudieron 15.000 personas (en un fin de semana). Y no lo he vuelto a ver, nunca.

  6. Yo creo que lo que más ha afectado a nuestro hobby ha sido la fiebre crowfunding.
    Si bien ha servido para sacar buenos juegos que quizá no hubieran visto la luz a través de otros sistemas de financiación, en el último año se ha saturado este mercado de supuestos juegos que realmente son una colección de miniaturas a rebosar, muy buen arte gráfico y, en la mayoría de los casos, un reglamento de dudosa calidad o simplemente “homenajeando” a otros juegos.

    Por eso ocurre que cuando ya se ha entregado el último juego de moda de Kickstarter ya está la afición buscando el siguiente juego definitivo que, al poco tiempo, es sobrepasado por otro.

  7. El cf ha servido para que muchos (incluso gente que no conoce el mundillo ni ha jugado a un juego de mesa en su vida) hayan visto una oportunidad de negocio (y una forma de ganar dinero) relativamente sencilla. En muchos casos casi da lo mismo el juego, se trata de colocar el producto y venderlo. Hay gente que hace muy buenas miniaturas, que no juegos, y lo aprovecha. Lo habitual es comprar humo.

  8. Yo si creo que es tremendista este articulo, al sector le esta yendo bien y con tendencia a crecer. Esta simplemente pasandole lo que le pasa a casi medio de entretenimiento. Se especializa, hay muchos productos en su mayoría de poca calidad pero siempre algunos excelentes. ¿En serio es malo que haya gente que desee sus materiales de juego con más calidad en sus materiales? Yo creo que a este sector solo le ira mejor.

  9. Creo que es muy básico considerar que sólo sucede en España. El fenómeno es global, en un mundo interconectado y digital las novedades se esparcen más rápidamente. La explosión de juegos es, a mi entender, consecuencia de los gamers que pasan leyendo reglamentos y más reglamentos todo el tiempo, y le van buscando su propia vuelta de tuerca a algo que no les gusta mucho de un juego combinado con algo que sí les gusta de otro, y se tiran un diseño.
    Mucha info disponible+Crowfunding+comunicación=explosión de juegos.
    Y las esditoriales, son empresas, siempre van a buscar el mejor beneficio.
    Te repito, esto pasa en general en todo el mundo. Con la música es lo mismo, antes, para grabar un disco había que ser bueno, ahora con una go pro cualquiera tiene una oportunidad (tristemente hasta los malos).
    El secreto esta, a mi humilde entender,en saber filtrar qué quiere uno.

  10. Comparto tu visión. ¿Cómo es posible que gustándome tanto los juegos, deteste cada vez más la melaza que los rodea? En casos como este siempre me gusta recordar un libro: Momo, de Michael Ende. Momo nos cuenta cuán fácil y sutil es el viraje a lo grotesco. Pasar de algo bueno a algo detestable y sin sentido. Cuestión de actitudes y de falta de serenidad. Veo poca serenidad en el mundo de los juegos ahora. Que sea un deja vu no hace sino agravar mi percepción. Esto ha pasado mil veces, y mil veces volverá a ocurrir. Es un tsunami que impide nadar tranquilamente en el mar, salvo que te aísles del ruido mundano, molesto, creciente y asumas que no quieres seguir la cabalgata hacia el precipicio.

    Ojalá asistamos pronto a una implosión estabilizadora.

  11. Pues yo estoy bastante de acuerdo, parece que ahora con los juegos de mesa está pasando lo que con el cine, literatura y videojuegos. A la que tienen mayor éxito aumentan proporcionalmente las bazofias y cada vez es mas complicado encontrar algo de calidad camuflada entre tanta morralla.
    Yo creo que mas que una edad de oro es una sobreexplotación del mundillo, donde si, hay mas variedad, pero tanta variedad y sin calidad… Prefiero pocos juegos pero buenos.

  12. Todo lo que dices sobre los juegos de mesa se puede traladar punto por punto a los juegos de rol nacionales. No hay edad de oro, lo que hay es una burbuja fomentada por CF y redes sociales que estimo no petará de golpe, pero si poco a poco a partir del año que viene.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *