Byzantium

Byzantium
Por Martin Wallace
Editor: Warfrog

Martin Wallace nuevamente no nos decepciona con su nuevo juego Byzantium. Tal y como nos tiene acostumbrados, Mr. Wallace vuelve a innovar con un juego de gestión de cubos (no entiendo porque mucha gente se empeña en decir que es un wargame). El juego fue presentado en Spiel 2005 y ha sido editado por su editorial Warfrog. De hecho Byzantium puede que esté entre uno de sus mejores juegos junto con el Struggle of Empires.

Corre el año 632 A.D….. así comienza el reglamento de juego, y, como jugadores, nos encontramos en una época en el que el imperio bizantino, sucesor de la gloria que fue el imperio romano, lucha frente un nuevo enemigo en el creciente imperio árabe.

El mapa de juego muestra un área simplificada del Oriente Medio. Al principio el imperio bizantino domina casi todas las zonas, sólo Tabuk, Medina y Mecca son Árabes. En el este hay unas cuantas zonas neutrales pertenecientes a los Persas (que no tardan mucho en ser conquistadas por los árabes). En el norte los Búlgaros amenazan el corazón del imperio, Constantinopla. Si bien el mapa no es excesivamente feo, y cumple su cometido a la perfección, la verdad que gráficamente no es que sea gran cosa. La calidad es idéntica a todos los juegos de Warfrog: un tablero duro que recuerda a las mejores épocas de Avalon Hill.

Mucha gente cae en el error de que se trata de un wargame en el sentido clásico, que uno de los jugadores lleva a los bizantinos y otro a los árabes y la verdad que están completamente equivocados, ya que precisamente la característica más inusual del juego es que TODOS los jugadores (y pueden ser hasta 4) llevan a los Bizantinos y los Árabes simultáneamente, y tienen que saber jugarlos lo mejor posible para resultar ser el vencedor.

Para conseguir esto, Wallace ha ideado un curioso mecanismo de juego que esta más cerca de un eurogame (con todas sus características) que de un wargame. Se juega durante 3 únicos turnos. En cada ronda se juegan un número ilimitado de rondas hasta que todos los jugadores menos uno, pasan. Los jugadores disponen de una acción cada una de sus rondas. Se puede incrementar un ejército, construir una mezquita/iglesia, y mover y atacar, siempre y cuando dispongas de los cubos y dinero necesarios para ellos). Luego, existen algunas acciones, que únicamente se pueden realizar una única vez por turno, como pueden ser las acciones especiales (de algunas hay varias) o recaudar impuestos, para ello se marca con un cubo en la pista o casilla correspondiente. Muchas de estas acciones las puedes comparar con los roles del Puerto Rico, sólo se puede elegir una vez y quien lo haga tendrá el privilegio de realizar una acción especial (como puede ser incrementar una población, construir una fortaleza, activar a los búlgaros, controlar las flotas navales, la guardia del emperador bizantino o del califa).

Para prácticamente todas las acciones hay que utilizar cubos (y dependiendo de donde los cojas dinero del tesoro bizantino o árabe, dependiendo de a quien beneficie). Por tanto, yo considero que este juego no es un wargame, sino un juego de gestión de cubos (recursos). Quien sepa administrarlos mejor posiblemente tenga el mayor número de boletos para resultar el vencedor al final de la partida.

Construir Mezquitas/Iglesias únicamente sirve para aquel jugador que vaya sobrado de dinero, y no sepa que hacer con las monedas de su tesoro. Por 6 monedas y un cubo conseguirá 2 puntos de victoria.

Parte de la gracia del juego consiste en que cuando un jugador realice alguna acción con una de las dos facciones del juego (bizantinos o árabes), será con ellos con quien consiga los puntos (hay dos pistas de puntuación distintas, una para cada facción). Además, cada jugador debe esforzarse en intentar mantener un equilibrio entre las puntuaciones de sus dos facciones, porque si con una de ellas consigues más del doble que con la otra, únicamente obtendrás la puntuación superior, mientras que si están a la par sumarás ambas puntuaciones. Esta sencilla regla hace que el juego se autoequilibre a lo largo de la partida, lo cual es, según mi opinión, una idea feliz y magistral.

Dado que cada jugador controla un ejército árabe y uno bizantino, tienen un tablero propio, para indicar la cantidad de tropas de elite, hombres de armas, levas y suministros de que disponen en cada bando, así como el tesoro de cada uno (ya que se diferencia en todo momento) y una reserva de cubos (común a ambos bandos). El primer espacio es reservado para las tropas de la elite, el segundo para las tropas normales, el tercero para la milicia y el 4to para el movimiento (suministros). Los cubos de madera que se encuentren en cada uno de estos espacios muestran la fuerza de cada tipo. Los jugadores pueden traer cubos nuevos de la reserva (limitada) a los espacios que quieran como una acción, pero si los cubos no los cogen de la reserva (pueden hacerlo de cualquier otro sitio del tablero o de la zona de bajas) tendrán que pagar 3 monedas por cada cubo (una pasta). El hecho de que los tesoros están diferenciados es para mantener la filosofía del juego. Siempre que haya que pagar algo de dinero, deberá hacerlo la facción que se vea beneficiada. De esta forma se mantiene nuevamente el equilibrio, y la estrategia de dedicarte a jugar con un único bando no funciona.

Cada jugador controla hasta dos ejércitos en el tablero (marcados con un peón),que son propios (de su color), un ejército bizantino y un árabe. Los búlgaros, esencialmente hordas bárbaras del norte, que pueden activarse un total de dos veces por turno, y que lo que conquistan habitualmente otorga puntos al bando del árabe (dado que suelen conquistar territorios bizantinos). También suelen utilizarse para intentar terminar la partida antes de tiempo, ya que si Constantinopla cae, el juego termina inmediatamente, y únicamente se cuentan los puntos del bando árabe.

Al principio del juego lo primero que suele hacerse es reclamar ciudades poniendo cubos de la reserva encima de ellas para indicar que están bajo tu control. Hay tres tamaños de población (uno, dos o tres discos de madera), que coincide con los puntos de victoria que otorgan cuando las reclamas. Si la conquistas mediante la fuerza, consigues un punto menos, ya que antes de cobrar los puntos de victoria, se reduce la población en uno. Las levas sirven, en este caso, para defender la ciudad (la única utilidad que tienen en el juego).

Mas cosas, los ejércitos árabes, obviamente sólo pueden atacar ciudades bizantinas, y viceversa, salvo que el jugador utilice una acción especial de Guerra Civil, y atacar así a las ciudades del mismo bando pero de otro jugador. El movimiento es costoso (hay que gastar suministros).

El combate es simple, y ciertamente es lo que menos me gusta del juego (demasiado aleatorio para mi gusto). Cada ejército consigue tantos dados como cubos tengan en su tablero. Un dado por cada tropa de elite, y un dado por cada hombre de armas (hasta un máximo de 3). La diferencia es que las tropas de elite cuestan el triple mantenerlas. Ambos lados de la contienda lanzan los dados de seis simultáneamente, de 4-6 inflinges una baja al adversario. Después de aplicarlas bajas, quien tenga el ejército más grande y poderoso (mayor fuerza) vence, y el perdedor debe retirarse. Si tratas de conquistar una ciudad, primero intervienen las levas del defensor contra el ejército invasor, y después se realiza el asedio. Las ciudades se pueden fortificar (hay una acción especial para ello), que lo único que hace es permitirte lanzar un dado de seis adicional en caso de asedio. La ciudad asediada lanza 1d6 por cada disco que tenga (su tamaño), y realiza bajas de idéntica manera. Constantinopla es una ciudad especial y de 4 a 6 realiza dos bajas, en vez de una, con lo cual es más complicado conquistarla. Si la fuerza del ejército invasor supera el tamaño de la ciudad queda conquistada, entonces se reduce el tamaño en uno, y se cobra el nuevo tamaño en puntos de victoria y monedas, del bando beneficiado.

Lo mejor:

Byzantium es otra filosofía de juego, que supongo que en los próximos meses/años copiaran muchos otros. Su mecánica de juego es novedosa e innovadora, algo de agradecer en los últimos tiempos, que no hacen mas que sacar remakes y “plagios” de juegos consolidados y consagrados.

Se trata de un juego tenso y desafiante, que no tiene tiempos muertos entre turnos, lo cual siempre es de agradecer. No hay una táctica ganadora a priori, y dependes mucho de tus acciones, y sobre todo de las que hagan los demás.

Las partidas son emocionantes, y generalmente hasta el último turno no se ve claramente quien va a resultar vencedor. Las puntuaciones siempre están muy ajustadas entre todos los jugadores.

En cada partida la situación del tablero acaba siendo distinta, con lo cual todas las partidas son diferentes.

Se trata de un gran juego para 4 jugadores.

Lo peor:

Con 2 jugadores hay que aplicar reglas opcionales, porque tal y como están las reglas no funcionan. El hecho de que uno de los dos jugadores (el que vaya ganando) pueda pasar y obligue al otro jugador a terminar su turno, hace que las partidas puedan durar literalmente 5 minutos. Se suele hacer que en la modalidad de dos jugadores no se pueda pasar hasta que no se hayan agotado los cubos de la reserva.

Con 3 jugadores algunas de las acciones no suelen utilizarse demasiado, por ejemplo, construir mezquita/iglesia, y hace que si dos jugadores se alíen, el que se quede sólo lo tenga complicado para ganar. Es jugable, pero con pinzas.

El combate es demasiado azaroso y poco previsible. El hecho de que con cada dado puedas hacer en el 50% de las veces baja, hace que sea una pura lotería. El hecho de que lances más dados que el contrario no hace que tengas una constancia de que vayas a resultar el vencedor.

Es relativamente fácil que los búlgaros acaben conquistando Constantinopla.

Valoración: 7,5 (Notable)

Explicar las reglas: 15 minutos

Duración del juego: 90-120 minutos

Reglamento: Realmente es claro, breve y conciso (sólo tiene 6 páginas). Esta en 3 idiomas (inglés, francés y alemán) como todos los juegos de Warfrog, pero en esta ocasión es a color. Un verdadero paso hacia adelante para Warfrog. Mucho más brillante y detallado que sus reglamentos anteriores.

Tema: Puesto con pinzas, como casi todos los eurogames.

Factor Suerte: Si los jugadores están bastante parejos, el resultado de los lanzamientos de los dados determinará el vencedor. Si no tienes mucha suerte no tendrás nada que hacer.

Material: Gran cantidad de piezas de madera de varios colores, y un tablero robusto. Notable, como todos los juegos de Warfrog.

Trabajo artístico: Suficiente. No hay grandes alardes. Cumple su cometido.

Enlaces:

Ficha en BGG:
http://www.boardgamegeek.com/game/19348

Reglas en español:
http://www.labsk.net/index.php?topic=12930.0

Reglas en inglés:
http://vion.free.fr/byzantium_eng.pdf

Comparte este post a tus amigos con:

Entradas relacionadas

One thought on “Byzantium

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.