La incognoscible señal de Federal Hill (Providence)

La noche del 18 de octubre de 1930 desapareció Elias Ward, técnico de radio y ayudante en WJAR, la emisora de radio de la The Outlet Company de Providence. Su esposa declaró que había salido apresuradamente de casa después de recibir una llamada, pero no supo decir quién lo había llamado ni adónde pensaba ir.

Tres días más tarde, Ward regresó a su domicilio. Estaba ileso, aunque cubierto de un polvo rojizo que no se parecía al barro de las calles. Dijo que había sufrido un accidente y que no recordaba dónde había estado. Durante las semanas siguientes dejó de dormir con normalidad, confundió los recuerdos de su esposa con los propios y pasó horas escuchando un aparato de radio apagado en el que había estado trabajando en las últimas semanas.

El 9 de noviembre volvió a desaparecer. Esa misma noche, varios vecinos de Federal Hill informaron de un zumbido extraño y de luces que se movían entre los tejados. La policía no halló señales de violencia ni recibió petición de rescate. Ward nunca volvió a ser visto.

¿Qué le ocurrió durante su primera desaparición? ¿Por qué regresó cambiado? ¿Qué relación había entre sus experimentos de radio y las luces de Federal Hill? ¿Y qué sucedió la noche en que desapareció por segunda vez?

Este Enigma será uno de los veinte que aparezcan en el playset de Providence, donde algunas cosas inexplicables relacionadas con los Mitos de Cthulhu tienen cabida.

Providence, 1930

Hay ciudades que esconden su pasado. Providence lo sepulta bajo sus calles, tras sus fachadas victorianas y en las sombras que se alargan cuando cae la noche. Pero algunas cosas no permanecen enterradas: solo esperan.

H. P. Lovecraft encontró aquí su hogar y el escenario de algunos de sus relatos más inquietantes. Entre mansiones malditas y campanarios torcidos, la ciudad parece rozar una verdad insoportable: que la humanidad no es más que un accidente diminuto, observado desde la oscuridad por fuerzas antiguas e indiferentes.

Se habla de una secta que venera a un ser oculto más allá de la noche; de un artefacto que no debería existir; de señales que se repiten en sueños y de un nombre que, una vez pronunciado, ya no puede olvidarse.

Pero ¿y si los mitos de Cthulhu no fueran solo ficción? ¿Y si aquello que aguarda bajo Providence ha despertado?

Como en El Club de los Martes, cada pista abre un nuevo enigma y cada pregunta acerca a la verdad. Solo que aquí, resolver el misterio quizá no sea una victoria. Quizá sea la elegante forma de sobrevivir a algo que llevaba siglos dormido.

En Providence, 1930, la historia y el horror cósmico se entrelazan en una ciudad donde cada callejón conduce a un secreto… y donde la humanidad podría descubrir que nunca estuvo sola.